Entre los rumores que sonaban para el pasado E3 había uno que nos quedamos finalmente con las ganas de que se hiciera realidad. Era el del supuesto stick HDMI de Microsoft que permitiría llevar la imagen de la Xbox One a otra pantalla, para así, permitir el juego remoto sin necesidad de un equipo con Windows 10. Pero la competencia, que no era otra que Sony, comenzó a adelantar posiciones con la supuesta Neo, una consola con capacidad 4K que daría el primer paso hacia el esperado formado, un movimiento que pareció alertar a los de Redmond y que les obligó a cambiar la programación de su conferencia en Los Ángeles.
Así lo cuentan en Windows Central, donde aseguran que el llamado proyecto Hobart fue cancelado a escasos días de que comenzara la feria del videojuego. El dongle, permitiría hacer streaming de aplicaciones Windows 10 de forma similar a un Chromecast, además de gestionar también contenidos de una Xbox One. Debía de costar unos 99 dólares, pero el producto sucumbió ante las prisas y la decisión de defenderse ante PlayStation Neo, por lo que la marca prefirió anunciar la Xbox One S y la futura Project Scorpio, una consola de la que únicamente mostraron un vídeo compuesto por renders del interior y más de una intervención de ingenieros y empleados de Microsoft.
Microsoft no ha confirmado nada sobre estos rumores, así que quizás podríamos tener algún hilo de esperanza en forma de lanzamiento inesperado.
Fuente: Engadget

No hay comentarios:
Publicar un comentario